Resumen: El fenómeno del dolor, que forma parte de los cambios molestos que ocurren en nuestro cuerpo, conduce a alteraciones en el funcionamiento normal. Una terapia adecuadamente seleccionada, dependiendo de la gravedad y los síntomas, puede llevar a su alivio. La terapia con el péptido BPC-157 es una terapia moderna cuyo efecto analgésico ha sido demostrado durante estudios realizados.
Palabras clave: dolor; terapia BPC-157; dolor agudo; dolor crónico; dolor fantasma; dolor espinal; dolor talámico; fármacos analgésicos
Lista de abreviaturas: BPC- compuesto protector corporal; SNC- Sistema Nervioso Central
¿Qué es el dolor?
El fenómeno del dolor se caracteriza como una sensación desagradable, tanto sensorial como emocional, y está asociado con daño corporal real o potencial. El dolor surge como resultado de la irritación de los receptores del dolor (nociceptores) o como resultado de la disminución del umbral de excitabilidad de estos receptores, es decir, el llamado dolor receptor, así como en el caso de daño a estructuras del sistema nervioso, o sin daño tisular acompañante. La conducción y formación del dolor ocurre durante la conducción de nervios periféricos como las fibras C y las fibras A-delta. El proceso de formación del dolor abarca etapas como: transducción, conducción, modulación y percepción.
La función del dolor
La función principal del dolor se considera su función de advertencia y protección. La función de advertencia nos informa sobre un daño tisular inminente, lo que conduce a una respuesta conductual y refleja del cuerpo que permite limitar los efectos resultantes de un posible daño. El daño tisular provoca la iniciación del dolor en el sistema nervioso periférico y central. Además, a la función protectora del dolor se le atribuye minimizar la posibilidad de daños adicionales limitando la actividad.
Patomecanismo del dolor
Dolor agudo
El dolor agudo cumple principalmente una función protectora, informando al cuerpo sobre un daño tisular real. El cuerpo reacciona a este tipo de dolor con una fuerte respuesta al estrés, por ejemplo, un aumento de la presión arterial. El dolor agudo pertenece a un tipo de dolor desagradable con una alta escala de intensidad y fuerza.
Dolor crónico
El dolor crónico se refiere a procesos dolorosos que acompañan a una persona durante un período prolongado. A veces se considera una enfermedad que requiere terapia especializada. Los pacientes presentan síntomas asociados con trastornos fisiológicos, psicológicos y sociales.
Dolor receptor crónico
Este tipo de dolor ocurre en el curso de enfermedades degenerativas articulares acompañantes, dolor espinal, osteoporosis o fibromialgia.
Dolor neuropático crónico
El dolor neuropático que ocurre crónicamente es causado por daño al sistema nervioso, médula espinal o nervios periféricos. Las lesiones que pueden causar la aparición de este tipo de dolor incluyen, entre otras, isquemia, daño a estructuras nerviosas o radiación.
Dolor fantasma
El dolor fantasma es el dolor que ocurre después de la amputación de un miembro completo o parte de él. Una persona después de la amputación siente la presencia constante del miembro removido y el dolor sentido en ese lugar. Este dolor también puede relacionarse con el dolor después de una extracción dental.
Síndromes de dolor regional complejo
Síndrome de dolor regional complejo tipo I (Distrofia simpática refleja)
Los síndromes de dolor tipo I se caracterizan por un síndrome de dolor local que aparece después de una lesión iniciadora, no dependiente del área de inervación de un solo nervio periférico, y cuya intensidad es desproporcionada a la lesión. El dolor se acompaña, entre otros, de hinchazón o sudoración en el sitio del dolor.
Síndrome de dolor regional complejo tipo II (Causalgia)
La causalgia se caracteriza por la aparición de dolor ardiente, alodinia o hiperalgesia, generalmente en el área de la mano o el pie, después de un daño parcial a un nervio o a una de sus ramas principales. Los síntomas aparecen inmediatamente después del daño nervioso, con excepciones donde su manifestación puede retrasarse incluso varios meses. El dolor se acompaña, entre otros, de gran sensibilidad a la temperatura y sus cambios.
Dolor espinal
El dolor que acompaña, como su nombre indica, al daño de la médula espinal. El dolor ocurre en este caso con intensidad variable, sin embargo, no sigue un curso leve. Los pacientes sienten dolor fuerte o muy fuerte dentro de la médula espinal.
Dolor talámico
El dolor talámico se refiere al daño del tronco encefálico y niveles superiores del SNC. En este caso, ocurre un dolor central de intensidad variable, caracterizado por cefaleas.
Clasificación de fármacos analgésicos
Dependiendo del perfil de acción y los padecimientos, los fármacos analgésicos pueden dividirse en: analgésicos no opioides (paracetamol, metamizol), opioides débiles (tramadol, codeína) y opioides fuertes (morfina, fentanilo).
La terapia con el péptido BPC-157 se clasifica entre las terapias analgésicas. No se clasifica en ningún grupo debido a su naturaleza innovadora, sin embargo, demuestra una acción analgésica y antiinflamatoria muy fuerte.
Mecanismo de acción de los fármacos analgésicos
Dependiendo del grupo de fármacos y los padecimientos dolorosos, su mecanismo de acción difiere entre sí. Los fármacos del grupo no opioide (AINEs) actúan sobre la inflamación al irritar los receptores del dolor, inhibiendo la producción de ciclooxigenasa necesaria para la síntesis de prostaglandinas como moléculas presentes en todos los tejidos y fluidos corporales. Los opioides, a su vez, actúan sobre los receptores opioides en menor o mayor grado, dependiendo de si son opioides débiles o fuertes. Su mecanismo de acción se basa en la unión de la molécula del fármaco a los receptores opioides, lo que conduce a la hiperpolarización, que reduce la excitabilidad de las células nerviosas del receptor y, en consecuencia, alivia el dolor.
Terapia analgésica con BPC-157
Según estudios realizados sobre la interacción entre un fármaco dopaminérgico y un opioide, BPC-157 demuestra actividad anti-receptora. A través de la acción del péptido, ocurre la antagonización del dolor. Además, se observó el efecto analgésico de BPC-157 en dosis muy pequeñas y en poco tiempo. La acción de BPC-157 se basa en la actividad a través del sistema dopaminérgico central. Los estudios mencionados demuestran que el péptido BPC-157 es un método innovador para tratar el dolor de diversa intensidad y de varias clasificaciones.
Resumen
El dolor es un síntoma que nos acompaña en la vida cotidiana. Su aparición reduce nuestro bienestar, tanto físico como psicológico, por lo que una terapia adecuada que permita su alivio es tan importante. Tanto la terapia con fármacos ya conocidos como la terapia con el péptido BPC-157 ofrecen los resultados esperados. Además, el uso del péptido BPC-157 permite eliminar el dolor de diversa intensidad, utilizando una dosis pequeña que aporta el efecto terapéutico esperado sin causar adicción y actuando de manera segura.
Bibliografía
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Efecto terapéutico del péptido BPC-157 en el tratamiento de los efectos de la adicción.
Terapia con péptido BPC-157 para el apoyo en lesiones deportivas en atletas e individuos físicamente activos