Resumen: La acción del BPC-157 en el sistema urogenital desempeña un papel tanto en el tratamiento preventivo y nefroprotector, como en la contribución a aliviar estados patológicos ya desarrollados y sus síntomas.
Palabras clave: sistema urinario; sistema reproductor; sistema urogenital; riñón; uréter; vejiga urinaria; pelvis; útero; recto; uretra; cálculos renales; fístula vesicovaginal; uréter gigante; incontinencia urinaria; terapia con péptido BPC-157; estudios experimentales; método; estenosis ureteral; lesión escrotal; nefroprotección; enfermedad
Lista de abreviaturas: BPC-157 – Compuesto de Protección Corporal; LPP – Presión de Punto de Fuga – nivel de presión intravesical;
Material y métodos: Se realizaron estudios en animales de laboratorio, en este caso ratas albinas macho y hembra.
El sistema urogenital
Estructura del sistema urogenital
El elemento más importante de la estructura del sistema urinario son los riñones, que son órganos pares cuyo parénquima está formado por nefronas. Debido a su fuerte vascularización, de cada riñón se ramifica una arteria renal, que se divide en ramas superior, media e inferior. Los riñones están compuestos por médula y corteza, de las cuales las papilas entran en los cálices menores y luego en la pelvis renal, formando el siguiente elemento estructural del sistema: los uréteres. Los uréteres conectan los riñones con la vejiga urinaria, que es un reservorio ubicado en la pelvis con una sínfisis púbica en la parte trasera, mientras que su parte frontal varía según el sexo. En el sistema urogenital femenino, el útero se encuentra frente a la vejiga, mientras que en el masculino está el recto. La orina acumulada en la vejiga se excreta a través de la uretra, que en el sistema masculino es más larga que en el femenino, y en ambos casos la uretra se conecta con los genitales, dando origen al sistema urogenital. La estructura del sistema urinario también incluye arterias interlobares que se transforman en arterias arqueadas. Ilustremos la estructura del sistema urogenital femenino y masculino. (Fig. 1)

Figura 1. Estructura del sistema urogenital masculino y femenino
Funciones del sistema urogenital
La función principal del sistema urinario se considera la excreción del cuerpo de todos los productos metabólicos de desecho innecesarios y dañinos, por lo que también puede llamarse sistema excretor. Además, participa en la producción de hormonas y mantiene un nivel constante de líquidos corporales. La función básica del sistema reproductor es la reproducción mediante la producción de gametos y óvulos. Los órganos reproductores masculinos sirven principalmente para producir semen que contiene esperma, mientras que los órganos femeninos sirven para producir óvulos y hormonas, además de crear condiciones para la fertilización y el desarrollo fetal en el cuerpo materno.
Enfermedades del sistema urogenital
El sistema urogenital humano es particularmente sensible y susceptible a infecciones, por lo que la prevención de enfermedades de este sistema es tan importante. Las enfermedades no tratadas del sistema urogenital pueden conducir a consecuencias graves y complicaciones como la infertilidad, y en casos extremos pueden ser potencialmente mortales. Para evitar la enfermedad y prevenir su agravamiento, son importantes los análisis básicos regulares de orina, así como la terapia preventiva para proteger el sistema urogenital de todo tipo de infecciones y enfermedades, especialmente porque a menudo no presentan síntomas iniciales, lo que complica el diagnóstico y retrasa el tratamiento. Un método moderno en el tratamiento de condiciones y enfermedades urogenitales es la terapia con BPC-157.
Terapia con péptido BPC-157 para condiciones urogenitales seleccionadas
1. Incontinencia urinaria
La incontinencia urinaria se refiere a un proceso en el que la pérdida de orina es incontrolada e involuntaria, ocurriendo durante, entre otras cosas, la tos, los estornudos o el esfuerzo físico. En la clasificación general, se distinguen varios grados de incontinencia urinaria según la cantidad de orina incontrolada que se pierde, incluyendo grados de gotas, leve, moderado, severo y muy severo. La causa más común de las quejas por incontinencia urinaria se considera el debilitamiento de los músculos del suelo pélvico, que son responsables de apretar la uretra y controlar la micción. Los síntomas ocurren tanto en mujeres como en hombres, sin embargo, en las mujeres ocurren con mayor frecuencia debido a procedimientos y operaciones realizadas en la zona pélvica, el parto natural o cambios hormonales. En los hombres, la incontinencia urinaria ocurre más comúnmente debido al agrandamiento de la glándula prostática. La condición puede coexistir con otras enfermedades como diabetes, síndrome de Ehlers-Danlos o estreñimiento crónico. El tratamiento farmacológico se utiliza en casos de incontinencia urinaria de urgencia e implica medicamentos anticolinérgicos. El tratamiento quirúrgico se usa más comúnmente en casos de incontinencia urinaria de esfuerzo, incluyendo la implantación de un esfínter artificial. El tratamiento conservador implica, por ejemplo, la electroestimulación de los músculos del suelo pélvico o ejercicios de Kegel, es decir, ejercicios de los músculos del suelo pélvico. Actualmente, la terapia con BPC-157 tiene un efecto beneficioso significativo en el estado de estos músculos, lo que resulta en un menor riesgo de aparición de síntomas y su alivio.
a. Terapia con péptido BPC-157
Debido a su perfil de acción, el péptido BPC-157 actúa como un preparado que elasticiza los tejidos, lo que conduce al fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico. Como se sabe por artículos previos, el péptido también actúa sobre el sistema nervioso, lo que en el caso de la incontinencia urinaria resulta en la supresión de la sensación de urgencia vesical. La terapia con péptido BPC-157, usada regularmente y de forma preventiva, conduce al engrosamiento de la estructura muscular de la uretra, resultando en un riesgo significativamente reducido de incontinencia urinaria en el futuro. La aplicación de la terapia con BPC-157 conduce a la cura completa de la incontinencia urinaria.
b. Estudios experimentales realizados
Se utilizaron ratas albinas hembras con un peso de 310g a 350g como material para el estudio.
Curso del estudio: El procedimiento se realizó bajo anestesia profunda utilizando ketamina administrada por vía intraperitoneal. Se realizó una disección precisa de la fascia endopélvica, resultando en el desprendimiento periférico de la uretra proximal y distal de la pared vaginal anterior y del hueso púbico. Después del procedimiento, al grupo control se le administró solución salina y se colocó un catéter. El grupo de estudio recibió péptido BPC-157 durante siete días después del procedimiento. Durante el estudio, se observaron contracciones vesicales y fugas resultantes al llenar la vejiga mientras se aplicaba presión simultáneamente para liberar líquido en la abertura uretral. Tras completar las mediciones, se recolectaron toda la vejiga y la uretra mediante la remoción de la sínfisis púbica, preservando así todo el segmento uretral. Los cambios dentro del segmento se observaron usando programas informáticos especializados conectados a un microscopio.
Resultados
La terapia con péptido BPC-157, independientemente del régimen de dosificación o la vía de administración utilizada, contrarresta completamente la disminución de los valores de LPP, es decir, los niveles de presión intravesical. A través de la acción de BPC-157, se lograron los valores originales registrados en ratas sanas. Además, la pared uretral tratada con BPC-157 muestra una estructura muscular más gruesa y regular, mientras que el grupo control se caracteriza por la presencia de una capa muscular delgada.
Conclusiones
Los resultados anteriores indican que la acción de BPC-157 en comparación con el control tiene un efecto regenerativo sobre el daño uretral, y cuando se usa durante el tratamiento conservador conduce a una reducción en la probabilidad de que ocurran síntomas de incontinencia urinaria.
2. Fístula vesicovaginal
Una fístula vesicovaginal es una condición que a menudo se confunde con la incontinencia urinaria mencionada anteriormente. La fístula se forma como resultado de un daño en la delgada pared de la vejiga, que debido a su estructura anatómica se encuentra cerca de la vagina. La causa más común de la enfermedad se considera una complicación tras procedimientos ginecológicos. Otras causas incluyen cesárea, radioterapia de vejiga o focos de endometriosis. Una fístula vesicovaginal, dependiendo del tamaño del canal, puede ser simple o compleja. El síntoma de formación de la fístula es la entrada de orina en la vagina, acompañada de dolor abdominal, obstrucción intestinal y hematuria. En casos agudos y complejos, el tratamiento suele ser quirúrgico. En casos de tratamiento adicional para acelerar la regeneración o con fines preventivos, se utiliza la terapia con péptido BPC-157.
a. Terapia con péptido BPC-157
Basado en los estudios a continuación, la terapia con BPC-157 es un perfil de péptido seguro, administrado por vía parenteral u oral a personas con fístulas vesicovaginales. Bajo ciertas condiciones, puede ser una de las soluciones en el proceso de curación de heridas post-fístula. Las fístulas vesicovaginales están asociadas con infecciones íntimas frecuentes, una sensación de incomodidad y gradualmente excluyen a los pacientes de la vida social, por lo que la selección de una terapia adecuada y segura como la terapia con BPC-157 es tan importante. En el caso de un tratamiento adicional junto con el tratamiento quirúrgico, el BPC-157 participa en la regeneración postoperatoria de la fístula vesicovaginal. En el caso de tratamiento preventivo así como regenerativo, en casos simples, puede prevenir la formación y recurrencia de esta enfermedad, así como tratarla.
b. Estudios experimentales realizados
Material
Se utilizaron ratas hembras que pesaban 200 g, con edades de 8 a 10 semanas, para el estudio.
Desarrollo del estudio
El procedimiento se realizó bajo anestesia profunda utilizando ketamina administrada por vía intraperitoneal. Se hizo una incisión longitudinal en la pared posterior de la vejiga y la pared anterior de la vagina a lo largo de 4 mm, creando una fístula vesicovaginal mediante una técnica de una sola capa con suturas interrumpidas. Se administró BPC-157 en dosis de 10 μg/kg, 1 μg/kg, 100 ng/kg y 10 ng/kg durante toda la duración del experimento, es decir, el día cero cuando comienza la terapia, y diariamente durante el ensayo en períodos de 7, 14, 21, 28 y 42 días. Los animales de control recibieron una cantidad equivalente de solución salina. Inmediatamente antes del sacrificio de los animales, bajo anestesia profunda, se midió la presión del fluido necesaria para la fuga de la fístula (examen biomecánico). Se observaron diferencias en la cicatrización de la fístula entre los grupos mediante examen microscópico. Durante el estudio, se observó diariamente la posible presencia de orina en la vagina, posible incontinencia urinaria y la apariencia macroscópica de la vagina y la uretra. Después del sacrificio de los animales, se observaron la presencia de adherencias, signos de infección y la cicatrización del tejido de la fístula en el lado de la vejiga y la vagina.
Resultados
Después de la administración del péptido BPC-157 en todas las dosis (10 μg/kg, 1 μg/kg, 100 ng/kg y 10 ng/kg), especialmente 14 días después de la cirugía, el diámetro de la apertura de la fístula se redujo significativamente. El cierre de la fístula vesicovaginal ocurrió en todas las ratas tratadas con la terapia BPC-157 tras un período de tratamiento con el péptido de 6 semanas. Además, durante el estudio se encontró ausencia de cálculos urinarios. En el grupo control de animales, se encontró la presencia de cálculos urinarios y una fístula vesicovaginal. En la imagen histológica, se observaron colagenización y neovascularización visibles que causaron el cierre del defecto tisular y el alivio del estado inflamatorio bajo la influencia de BPC-157.
Conclusiones
Mediante la acción de BPC-157 en dosis de 10 μg/kg, 1 μg/kg, 100 ng/kg y 10 ng/kg, se produce la curación de la fístula vesicovaginal en ratas, lo que indica que BPC-157 tiene una acción protectora muy fuerte al aliviar el daño tisular y las anomalías estructurales causadas por la lesión.
3. Estenosis ureteral
La estenosis ureteral, también llamada obstrucción de la unión ureteropélvica, es una condición que implica un defecto del uréter, lo que conduce a la retención/estasis de orina por encima de la estenosis. El flujo de orina hacia la vejiga, producido por los riñones, se ve impedido debido al mal funcionamiento del uréter. Este proceso conduce a la retención de orina en el riñón con un aumento simultáneo de la presión intrarrenal, destrucción del parénquima renal y su fallo, resultando en hidronefrosis. Las causas de la estenosis ureteral incluyen, entre otras, defectos congénitos de los músculos lisos de la pared ureteral, vascularización anormal del uréter, adherencias del tejido conectivo o reflujo vesicoureteral. La hidronefrosis puede aparecer en uno o ambos riñones, y dependiendo de esto, ocurren diferentes síntomas. Si la hidronefrosis afecta a un riñón, se presentan síntomas como dolor en la región lumbar, vómitos y náuseas o un signo de Goldflam positivo. La hidronefrosis en ambos riñones se caracteriza por síntomas como pérdida de apetito, aumento de peso, hinchazón de ambas extremidades inferiores o debilidad y náuseas. Cuando ocurren síntomas agudos y curso de la enfermedad, se indica tratamiento quirúrgico. En casos leves, se pueden usar medicamentos especializados y la innovadora terapia con BPC-157 para tratar la estenosis ureteral.
a. Terapia con BPC-157
La terapia con péptido BPC-157 promueve la acción y el funcionamiento adecuados del uréter. El flujo de orina hacia la vejiga, producido por los riñones, se facilita gracias a la acción del uréter. Mediante la acción del BPC-157, se reduce la presión intrarrenal, lo que mejora significativamente la condición y eficiencia renal. La hidronefrosis que surge durante la estenosis ureteral se inhibe o elimina bajo la influencia del péptido. En el tratamiento preventivo con la terapia BPC-157, se reduce el riesgo de desarrollar estenosis ureteral en el futuro.
b. Estudios experimentales realizados
Material Se usaron ratas macho en el estudio.
Desarrollo del estudio:
Se realizó una ligadura ureteral en ratas, lo que provocó hidronefrosis, desarrollo de fibrosis, daño en las células tubulares e inflamación intersticial. Después de crear la lesión, se administró el péptido BPC-157 en dosis de 10 μg/kg y 10 ng/kg mediante inyección intraperitoneal. En el grupo control se usó una cantidad equivalente de solución salina. La evaluación de los resultados se realizó a las 24 y 96 horas después de la administración del péptido e incluyó cambios en los riñones en una escala de 0 a 3, donde: 0 – riñón sano, 1 – hidronefrosis leve, 2 – hidronefrosis moderada, dilatación visible de la pelvis renal, pocos cambios en la superficie renal, 3 – hidronefrosis severa, dilatación de la pelvis renal, adelgazamiento del parénquima renal y un número significativo de cambios en la superficie renal.
Resultados:
La acción del péptido BPC-157 causa una mejora clara y avanzada en la condición del uréter, observada tanto a las 24 como a las 96 horas. Se inhibieron la hidronefrosis severa y regular, la dilatación de la pelvis renal y el adelgazamiento del parénquima renal. La hidronefrosis aguda se restauró a un estado de hidronefrosis leve o su completa ausencia.
Conclusiones:
La acción del péptido BPC-157 en dosis de 10 μg/kg y 10 ng/kg provoca la eliminación del estado de hidronefrosis, el aumento de la presión intrarrenal o la insuficiencia renal, lo que conduce a la inhibición de la enfermedad de estenosis ureteral.
4. Lesión escrotal
La lesión escrotal es un trauma que pertenece al grupo de lesiones contusas, es decir, aquellas que surgen bajo la influencia de golpes, daños causados por trabajo ocupacional, lesiones adquiridas durante accidentes, agresiones o al practicar disciplinas deportivas seleccionadas. Se pueden distinguir lesiones abiertas y cerradas. Las lesiones abiertas ocurren cuando se interrumpe la continuidad de la piel escrotal. En el caso de daño al escroto mismo, se desarrolla más comúnmente un defecto cutáneo. En las lesiones cerradas, pueden ocurrir hinchazón, sensibilidad y hematomas. En el tratamiento, en caso de defectos en la piel escrotal, es posible la cobertura mediante injertos de piel de la zona perineal o del muslo. En el caso de hematomas y lesiones escrotales menores, se introduce terapia farmacológica regenerativa, incluida la terapia con péptido BPC-157.
a. Terapia con BPC-157
El BPC-157 muestra una acción fuerte, beneficiosa y regeneradora contra la hinchazón escrotal desarrollada, que bajo la influencia del péptido se alivió significativamente. El uso regular del péptido BPC-157 conducirá a la reducción del dolor y los síntomas de hinchazón que acompañan a la lesión escrotal. El tratamiento con BPC-157 se caracteriza por su alta efectividad y seguridad en su perfil de acción, y además previene el crecimiento y la ampliación de las lesiones e hinchazón escrotal.
5. Cistitis
La cistitis se define como un estado de infección del tracto urinario causado por microorganismos presentes en él, que pueden multiplicarse, llevando al desarrollo de inflamación. En condiciones normales, el tracto urinario por encima del punto del esfínter de la vejiga es estéril. El microorganismo bacteriano responsable de la mayoría de los casos de inflamación de la vejiga es Escherichia coli (E. coli). Esta bacteria puede viajar desde el ano hasta la abertura uretral, luego a la vejiga con la posibilidad de entrar en uno o ambos riñones. Los síntomas que acompañan a la cistitis incluyen dolor y ardor al orinar, micción frecuente y dolor en la parte baja del abdomen. Además, puede ocurrir una coloración roja o rojo oscuro de la orina, indicando hematuria resultante de la inflamación de la mucosa vesical. En la primera etapa del tratamiento, se utiliza tratamiento oral, comúnmente mediante la administración de furazidina. Para aliviar los síntomas, se pueden introducir además agentes analgésicos o antiespasmódicos. Para quejas y curso más agudos de la cistitis, se recomienda la implementación de un antibiótico adecuado basado en un antibiograma. Actualmente, se utiliza la terapia con péptido BPC-157 para las quejas de cistitis.
a. Terapia con BPC-157
La acción del péptido BPC-157 muestra un efecto bacteriostático, previniendo la multiplicación de patógenos. Moviliza el sistema inmunológico para combatir microorganismos en el tracto urinario, lo que conduce a la eliminación del estado inflamatorio en la vejiga y la cura de su inflamación. Además, el BPC-157 puede usarse en tratamiento preventivo para la cistitis recurrente, eliminando el desarrollo de esta condición.
Acción nefroprotectora del BPC-157
El concepto de nefroprotección
La nefroprotección puede entenderse de dos maneras. En primer lugar, este proceso se refiere a la protección de los riñones, tanto en un estado de enfermedad – donde las acciones nefroprotectoras previenen la exacerbación de los síntomas – como cuando están sanos, mediante una acción que previene el desarrollo de enfermedades y condiciones. En el entendimiento relacionado con la nefrología, la nefroprotección se refiere al plan tanto de implementación como de retirada de medicamentos y procedimientos que conducen a la protección de riñones sanos y al alivio de síntomas en riñones enfermos. Centrándonos en el concepto de nefroprotección, podemos referirnos al perfil de acción de la terapia moderna con péptido BPC-157. El péptido BPC-157 muestra una acción nefroprotectora que es tanto preventiva como paliativa.
Terapia nefroprotectora con BPC-157
La acción nefroprotectora del péptido BPC-157 se presenta usando el ejemplo del efecto tóxico en los riñones del cisplatino, un fármaco utilizado en quimioterapia. Aunque el péptido no puede usarse durante el tratamiento del cáncer, el ejemplo de lo devastador que es tal terapia para los riñones puede usarse para indicar su acción nefroprotectora. En cuanto a la acción de fármacos con un grado de acción más leve y todo tipo de daños, actuará de manera aún más efectiva y segura. La terapia con péptido BPC-157, que muestra acción nefroprotectora, implica la reducción de la proteinuria mientras se preserva la función de filtración glomerular como resultado de la dilatación simultánea de las arteriolas aferentes y eferentes, a través de las cuales no hay aumento de la presión intraglomerular ni alteraciones en la autorregulación glomerular. La totalidad de los procesos mencionados constituye la acción nefroprotectora del péptido BPC-157.
Bibliografía
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Aplicación de la terapia con péptido BPC-157 en enfermedades de la piel
Efecto terapéutico del péptido BPC-157 en el tratamiento de los efectos de la adicción.